Tengo una tienda de barrio. ¿Web o redes?
Primero, que te encuentren. Una ficha de Google completa (horario, fotos, teléfono) y una web sencilla con lo que vendes rinden más que publicar a diario. Si además quieres vender a quien no pasa por delante, entonces sí, tienda en línea.
En el catálogo del Kit Digital eso se repartía entre «Sitio web y presencia básica en internet», «Presencia avanzada en internet» y «Comercio electrónico».
Llevo un bar o un restaurante. ¿Qué me trae más clientes?
La carta visible en el móvil, el horario al día y las reseñas contestadas. Con tanto visitante, que la carta se entienda en otros idiomas también ayuda.
Para las redes y las reseñas, la categoría era «Gestión de redes sociales»; para la carta y la visibilidad, las de sitio web y presencia en internet.
Vendo marisco o pescado. ¿Esto va conmigo?
Sí, aunque de otra forma. La provincia tiene 3.079 autónomos en el Régimen Especial del Mar, 685 de ellos en el municipio de A Coruña. Para ellos lo digital tiene sentido cuando sirve para vender directo, gestionar pedidos y facturar sin papeles.
Ahí encajaban «Comercio electrónico», «Gestión de clientes» y «Factura electrónica».
Ya tengo web. ¿Qué más podía pedir?
Lo que suele fallar detrás del mostrador: la facturación, el control de pedidos o la seguridad del ordenador donde guardas todo. Para eso estaban «Gestión de procesos», «Factura electrónica» y «Ciberseguridad», entre otras.
Las categorías, con sus nombres exactos, están en cuánto dinero da el Kit Digital.